Talleres se lo dio vuelta a Aldosivi en Córdoba y se prendió a la punta del torneo

Tras el gran triunfo de la semana pasada en el Monumental, los dirigidos por Alexander Medina comenzaron perdiendo pero se recuperaron y ganaron 2-1 con goles de Nahuel Bustos y Jonathan Menéndez. En la visita marcó Nazareno Solís.

Talleres de Córdoba se recuperó a tiempo de un mal comienzo de partido ante Aldosivi, al que remontó para derrotarlo por 2 a 1 como local y quedar como uno de los escoltas del líder San Lorenzo, pasada la quinta fecha de la Superliga Argentina de Fútbol.

El «Tiburón» dirigido por Gustavo Álvarez pegó de entrada por intermedio de Nazareno Solís, que al minuto de juego adelantó al conjunto marplatense.

Pero Talleres, bajo las órdenes del uruguayo Alexander Medina, lo dio vuelta por intermedio de Nahuel Bustos y Jonathan Menéndez, a los 17 y 37 minutos de la etapa inicial.

La «T», con este triunfo, alcanzó el segundo puesto, con diez puntos, tres por detrás de San Lorenzo, hasta ahora el único líder de la Superliga.

Apenas 35 segundos tardó Aldosivi en sacar provecho de la confianza de Talleres, que arriesgó dos veces seguidas en la salida de la pelota desde el fondo.

Solís cumplió con la infalible ley del ex al recibir una «asistencia» de un rival y definir sin problemas en el cara a cara con el arquero Guido Herrera.

Talleres igualmente no sintió el golpe, porque mantuvo la tranquilidad y confió en el juego que pregona el uruguayo Medina.

Y a los 17 minutos, Menéndez asistió al espacio a Bustos, que venía de ser el héroe en el «Monumental» ante River y con otra «picota» puso el empate en el marcador.

El conjunto cordobés volvió a dominar la posesión de la pelota, aunque le faltaba algo de claridad para llevar peligro sobre el arco de Luciano Pocrjnic.

A los 36, el lateral Enzo Díaz recibió en la izquierda de Tomás Pochettino, metió la pausa para esperar el movimiento de Menéndez y clavó un centro al corazón del área, que la figura del encuentro empujó.

Talleres lo dio vuelta, pero sufrió antes del entretiempo, porque en una gran jugada colectiva, Gonzalo Verón quedó cara a cara con Herrera, que de forma espectacular le tapó el remate bajo a quemarropa.

El blanquiazul dejó de lado la precisión que había tenido en el primer tiempo, lo que volvió el trámite desprolijo y con pocas emociones.

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