Central se iluminó cerca del final y es puntero de la Superliga

Cuando parecía que ambos iban a irse de la cancha con una decepción después de ganar en el debut, Central se iluminó cerca del final gracias a sus refuerzos y derrotó a Talleres. La Academia ganó 1 a 0 en Rosario y fue de menor a mayor frente a un rival que se desdibujó en el complemento.

Apenas una volea de Matías Caruzzo en un tiro de esquina se destacó al final del primer tiempo y quedó como ejemplo de que la vía más probable para meter un gol no era la del juego asociado. Tanto el local como su rival no querían regalar ni un metro cuando defendían y eso los llevó a presionar al máximo de sus posibilidades. Eso le restó alternativas y espacio a quienes debían desequilibrar, aunque la anemia ofensiva del Matador fue más evidente porque se le hacía difícil adelantar sus líneas cuando recuperaba la pelota; sus volantes no encontraban la forma de abrir la cancha.

Más allá de que tenían estrategias y esquemas diferentes, los dos equipos tuvieron como inconveniente principal que los futbolistas más hábiles empezaron peleados con el balón. Ni Ciro Rius ni Maxi Lovera acertaron a la hora de encarar. Lo mismo le ocurrió a Jonathan Menéndez, al punto de que Nahuel Tenaglia tuvo mejor suerte por el flanco derecho del ataque las pocas veces que se animó a proyectarse. El contragolpe siempre lució como la opción más potable para que los visitantes llegaran a inquietar a Jeremías Ledesma, pero nunca pudieron resolver bien las jugadas en las que lo intentaron.

Central cambió la cara en el complemento y eso le abrió el camino a la victoria. A nivel individual, Diego Zabala dejó atrás la imprecisión que lo aquejaba y se volvió un problema para la defensa tallarín. En cuanto a lo táctico, los dirigidos por Diego Cocca decidieron explotar las bandas más seguido en vez de ir por el medio y lograron mayor profundidad. Los visitantes, en cambio, se fueron retrasando de forma que empezaron a aparecer falencias entre las dos últimas líneas.

Así como los cordobeses no mejoraron a la hora de apelar a los suplentes, el equipo auriazul encontró en el banco la pólvora que le faltaba en el área. Apenas dos días después de su presentación oficial, Lucas Gamba apareció como una pieza desequilibrante junto a Zabala. Los ex Unión se combinaron con Sebastián Ribas -otra incorporación del último mercado de pases- y así los rosarinos festejaron por segunda fecha consecutiva. Aunque estuvo a la par en la parte inicial, Talleres se retiró con un saldo preocupante amén de la derrota, ya que prácticamente no llegó con claridad en todo el partido.

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